De safari con mis hijos a Tanzania

¿Es posible? Es perfectamente posible. Mucha gente tiene dudas al respecto por
la seguridad. Pero yo llevo aquí más de ocho años y mis hijos, incluso los más
pequeños, han disfrutado de infinidad de viajes por la sabana. Viajar en un
Land Cruiser 4×4 a través del Serengeti conducido por las manos expertas de un
guía profesional no reviste ningún riesgo. Pero eso no quita que debamos
mantener siempre la calma cuando estamos observando a los animales en su propio
hábitat.

Quizá
a un niño pequeño le puede parecer cansado el tiempo que requiere atravesar las
planicies de la sabana, pero la experiencia de contemplar cientos de elefantes
paseando con sus crías a orillas del río Tarangire les compensará con creces.
 

Vamos
a mencionar en este post algunos aspectos que debemos tener en cuenta cuando
viajamos a Tanzania con niños:  

1. La gran mayoría de alojamientos admiten a niños pequeños,
pero…

..hay
campamentos con restricciones de edad. Las familias que van de safari
deben saber que, aunque la mayoría de los campamentos
y alojamientos aceptan niños de casi todas las edades, algunos tienen
una restricción de edad mínima que varía entre los 4 y 12 años.

Si
contratas el safari tú mismo, tienes que mirar bien la letra pequeña de los
alojamientos. Asegúrate de verificar la política sobre niños de cada lugar.
Normalmente está bien explicada en la web de cada empresa. Si contratas con una
agencia desde España recuerda facilitar la fecha de nacimiento de tus hijos.
Así la agencia podrá calcular exactamente la edad del niño en el momento de
viajar.

 2.
Descuentos para niños

En
términos de precios, la mayoría de los alojamientos de safari consideran
adultos a cualquier persona mayor de 12 años. Sin embargo, no debemos confundir
esto con las restricciones de edad mínima o las restricciones de edad que
podrían aplicarse a actividades específicas como los safaris a pie. En cuanto a
las tarifas los niños mayores de 12 años generalmente pagan tarifa de adulto. Algunos
campamentos ofrecen descuentos a niños mayores de 12 años, pero incluso estos deben
compartir la habitación con un adulto para recibir una tarifa con descuento.

3. ¿Son todas las actividades adecuadas para niños en un
safari?

Cada
uno conoce a sus propios hijos y conoce sus límites físicos y
mentales. Tanzania es un país donde las actividades que se pueden realizar
en familia son infinitas. 

Si
eres un padre o madre al que le gusta explorar los límites, fíjate en Coltan
Tanner que en 2018 coronó el Kilimanjaro con tan solo 6 añitos. Sus padres
tuvieron que pedir un permiso especial para que su hijo, siendo menor de 10
años, pudiese entrar en el Parque Nacional de Kilimanjaro.

Y
volviendo al mundo del sentido común, cada padre y madre deben informarse bien
de la duración de cada actividad y del esfuerzo físico que puede suponer. Pero,
así y todo, las caminatas en un safari a pie se suelen adaptar a las
capacidades físicas de cada viajero. 

Con
niños adolescentes, la cosa cambia. Un poquito de adrenalina no les viene mal
para mantenerlos concentrados mientras se divierten.

4. Actividades para
los niños más pequeños durante el safari

Hay
alojamientos que procuran personal que se queda a cargo de los niños y realizan
actividades adaptadas para ellos. Así los adultos pueden realizar caminatas o
safaris nocturnos que de otra forma no serían cómodos de realizar junto con los
más pequeños. 

Para
las edades de 4 a 8 años, estas actividades consisten principalmente en un
guía que cuida a los niños. Los entretendrán con una variedad de actividades
alrededor del campamento que incluyen contar historias, pintar/dibujar
animales, observar aves y recolectar insectos. 

5.
Actividades en familia durante el safari

Un
viaje en familia puede que sea un acontecimiento irrepetible en nuestra vida.
Por eso se debe aprovechar cada ocasión al máximo para que todo el mundo esté a
gusto. Eso es lo que yo pienso. Por lo tanto, personalmente pienso que no es
necesario buscar actividades específicas para niños. La mayoría de las experiencias
se pueden realizar con toda la familia unida. Es así como llenaremos nuestro
viaje de recuerdos imborrables, como por ejemplo:

·
Paseo en canoa en el Lago Duluti o en el Arusha National Park. A mí me encanta.
Se puede disfrutar de cantidad de aves que solo veremos en estas latitudes. Hay
chalecos salvavidas de todos los tamaños. A demás, siempre encontraremos a
personal local dispuesto a echarnos una mano para remar: los padres de familia
numerosa no tendrán que deslomarse.

·
Unas cuantas jornadas de Safari en coche por cualquiera de los parques
nacionales. El truco para que los más pequeños disfruten al máximo es
equilibrar adecuadamente los descansos entre trayectos. No hay prisa porque
hemos venido a pasarlo bien. Podemos parar, estirar las piernas, hacer unas fotos
en familia o disfrutar de un almuerzo en mitad de la naturaleza. Los guías
están más que acostumbrados a trabajar para que cada miembro de la familia esté
satisfecho y pueda viajar con calma durante todo safari.

 

 

·
Paseo por un mercado local. Esta actividad es estupenda para moverse entre la
gente local y comprobar la energía y la vida que transmiten. Los puestos de
fruta y verdura, los vendedores que tientan a los compradores con estupendos
trozos de exóticas y deliciosas frutas, los chavales que acarrean grandes
fardos por los estrechos pasillos, las mamas que conversan a gritos entre
risotadas sobre sus vidas y las de los demás…Un espectáculo de la vida cotidiana
que, como todo en África,  empieza con el
amanecer y acaba con la `puesta del sol.

·
Actividades en Mto wa Mbu. Mto wa Mbu está de camino a los parques
nacionales de Tarangire, Manyara, Serengueti, Ngorongoro etc. Una parada en Mto
wa Mbu te asegura un paseo en bicicleta o Tuk – Tuk, visitar una plantación de
bananos donde te explican todo lo que da de sí este tipo de cultivo y lo
arraigado que está en la cultura local. También hay exposiciones de arte
pictórico local. A demás, detenerse en este lugar hace que los desplazamientos en
4 x 4 sean más ligeros y agradables.

·
La tele silvestre. Así es como traduzco lo que el personal de los
campamentos de safari llama Bush
TV. 
Al final de la jornada se hace una gran hoguera y se
disponen sillas alrededor de ella para que la gente charle y se relaje mirando
las estrellas que solo el cielo de Tanzania te puede ofrecer en todo su
esplendor.

Y
yo creo que con esto ya tenemos las claves del safari con niños. Yo vivo aquí
con mis 6 hijos. Todos menores. Cualquier duda o pregunta, hasta se las
podéis preguntar a ellos directamente. Hakuna matata.