Luna de miel en Tanzania

Una nueva etapa comienza cuando viajamos de luna de miel. Es uno de los momentos más esperados porque los meses previos han sido una locura: muchos preparativos, confección de listas de invitados, presupuestos, pruebas…Aunque todo este proceso lo vivamos con ilusión también tiene su parte estresante y la luna de miel puede ser el momento perfecto para hacer un reset tanto físico como mental y anímico. Un viaje de 10 o 12 días junto con nuestra pareja a un lugar remoto puede ser la catarsis perfecta para poder descansar y renovar por completo nuestros sentidos.

Si estáis pensando en viajar a Tanzania de luna de miel déjadme deciros que no es una elección como otra cualquiera: es la opción perfecta. Si necesitais emociones fuertes, si quereis descansar y disfrutar de paisajes de una belleza que os permitirá conectar con algo más profundo que vosotros mismos, Tanzania es el lugar que buscais.

La naturaleza aquí tiene un poder donde la belleza y la vida nos atrapan y ya no volvemos a ser los mismos. Esto no lo digo porque lo haya leído o haya visto un documental: yo mismo he experimentado lo que significa un amanecer en el borde del cráter del Ngorongoro o la puesta de sol en mitad del Serengueti. He podido ver jirafas, cientos de elefantes y manadas enteras leones en su hábitat natural y he podido hacerlo a mi ritmo y sin prisa, gozando de cada minuto.  

Las playas paradisíacas de Zanzíbar y las islas de Pemba son un lugar privilegiado donde podréis gozar de arenas blancas y aguas transparentes. El océano índico no deja a nadie indiferente. Surcar sus aguas en una embarcación local o bucear en sus arrecifes de coral son solo algunas actividades que no podéis perderos.

Si os quereis permitir una experiencia exclusiva, aquí encontrareis alojamientos de ensueño. No solo el servicio o las instalaciones son de primer nivel, sino que algunas ubicaciones de lodges, campamentos y villas a mí me han dejado literalmente sin respiración.

Si estáis buscando más bien sumergiros en una cultura local distinta, exótica y cercana, no dudes en elegir Tanzania. Yo aquí he descubierto los tesoros ocultos y las maravillas que este país africano tiene para ofrecer. Me he sumergido en su diversidad cultural, me he maravillado con sus contrastes y he sido testigo de la hospitalidad y calidez de su gente.  

¿Es suficiente o necesitáis algo más de información para decidiros? Es cierto que se trata de viajar a África y la ocasión no surge todos los días. Además, para que vuestra luna de miel cumpla y vaya más allá de vuestras expectativas, lo más importante es prepararlo todo al detalle. Para eso hay que planificar las cosas con tiempo. También hay que tener en cuenta que, cuando buscamos presupuestos o itinerarios posibles en la web, las opciones son tan numerosas que nos pueden llegar a abrumar. Lo más sencillo es tener acceso a información de primera mano de alguien que esté sobre el terreno.

Quédate con mi contacto de WhatsApp +255 783 453 796 y hazme todas las preguntas que quieras: mejor época para viajar, itinerarios más apropiados, presupuestos aproximados, vacunas, profilaxis, visados y todo lo que se os ocurra. Estoy aquí para que tengáis la mejor y más emocionante de las lunas de miel.  

¿Qué animales voy a ver si voy de safari a Tanzania?

¿Qué animales voy a ver si voy de safari a Tanzania?

Lo mejor de la sabana de Tanzania es que hay tanta fauna que es imposible regresar al alojamiento después de un día de safari con la sensación de me falta algo por ver. El avistamiento de cebras, ñus, gacelas y un gran número de aves está garantizado al 100%. Es cierto que existen algunos animales algo más escurridizos.

Aquí es donde destaca la figura del guía. Estos profesionales son los encargados de proporcionarnos un safari que nos haga sentir como auténticos exploradores. Ellos son los que llevan años a sus espaldas recorriendo cada planicie, charca y espesura en busca de los animales más representativos del continente africano.   

Pero ¿Cuáles son los animales más codiciados? Se trata de los Big Five  

Los 5 grandes: los animales de Tanzania más codiciados

Son conocidos en inglés como los Big Five y no se trata de un truco de marketing. Simplemente se les ha agrupado así porque tradicionalmente han sido los más cazados. Sin embargo, hoy en día, el propio gobierno tanzano se esfuerza cada día más en protegerlos a toda costa.

Si bien es cierto que quedan algunas reservas de caza privadas, la mayoría de los viajeros que vienen hasta aquí sólo vienen con cámaras fotográficas y no con rifles. Es de agradecer.

Bueno, pues vamos a ver quiénes son estos Big Five, los auténticos señores de la sabana:

El búfalo africano o búfalo Cafre

En suajili se llama Nyati pero la gente lo llama más comúnmente mgogo aquí en Tanzania. Es una de las especies más robustas. La longitud de su cuerpo varía de 1,70m a 3,5m y puede pesar 600 Kg. Mejor no andar con bromas delante de uno de estos ejemplares. Cuando lo tienes cerca es realmente imponente. Su agilidad es sorprendente. Parece que están pastando tranquilamente pero siempre está alerta y en cualquier momento puede emprender una carrera furiosa para embestir al depredador que se le acerque.  En el cráter del Ngorongoro he visto a tres leonas caer sobre un ejemplar bastante mayor. Un león que estaba emboscado salió a su encuentro y se echó sobre él. Peleó contra los cuatro a la vez. Le atacaban dando círculos. Tenía enormes heridas y sangraba abundantemente, pero dejó a los felinos jadeando de cansancio y finalmente se fue de vuelta con su rebaño. Espectacular.

Están clasificados como especie en peligro crítico por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).

El rinoceronte negro

En suajili lo llaman kifaru. En el cráter del Ngorongoro he podido avistarlos en varias ocasiones. El rinoceronte negro es una especie que suele pesar entre 700 y 1.300 kg. Ambos sexos tienen el mismo tamaño, alrededor de 1,6m de alto y 3,5m de largo.

Estos animales ocupan varios hábitats, como bosques secos, sabanas, llanuras abiertas y zonas de matorrales espinosos dispersos. Suelen ser malhumorados e impredecibles y pueden atacar cualquier cosa que no les sea familiar.

Al igual que su compadre anterior, está en peligro crítico de extinción.

El elefante africano

Los elefantes africanos son los más grandes de todos los mamíferos terrestres. Pueden pasar 16 horas al día comiendo. Son grandes comedores y pueden consumir de 140 a 230 kg de comida al día.

Lo suyo es el agua. Prefieren tenerla cerca para poder beber los 225 litros que necesitan diariamente. Durante la época de sequía se desplazarán

Estos mamíferos tienen mala vista, pero si esto puede parecer un impedimento a su supervivencia, lo compensan con un cerebro más grande. Estos animales pueden ser peligrosos debido a su tamaño colosal. También pueden cargar a 45 Km por hora, y se vuelven violentos cuando están heridos o cuando creen que sus crías pueden estar amenazadas.

El leopardo

Este es un felino que está muy extendido por África, pero no siempre es fácil de localizar. Los guías suelen avistar ejemplares porque captan el movimiento inusual de una rama que cuelga de un árbol donde no existen ramas colgantes. Esto quiere decir que lo que localizan es la cola del animal.

Aquí en Tanzania tendrás más oportunidad de verlos en el Parque Nacional del Serengueti en su zona central.

Existen multitud de subespecies, pero aquí sólo encontramos al Panthera pardus pardus. Las otras especies son de Asia.

Se adapta a multitud de hábitats, pero lo suyo son los espacios abiertos con escasos árboles y grandes rocas donde puede subir a avistar presas.

Anteriormente se les podía encontrar incluso en Zanzíbar, donde eran una raza endémica. Persistió en el interior boscoso hasta 2002, cuando la caza y la presión de la urbanización provocaron su extinción.

El león

Una vez en una reserva privada de Serengueti llamada Mwiba contemplé a 5 leones macho adultos descansando a la sombra. Estaba nuestro coche 4 x 4 y nadie más. Nos quedamos 20 minutos parados sin hablar solo contemplando cómo nos miraban y viendo como sus melenas se mecían al viento de la sabana. Nadie se quedó indiferente. Se podía leer en nuestras caras la sensación de que lo que teníamos frente a nuestros ojos no se repetiría jamás ni aunque viviésemos 150 años. No añadiré nada más.

Tanzania es el destino perfecto para hacer un safari

Cuando vienes a Tanzania a hacer un safari, no vienes solo a ver animales haciendo la cuenta como quien viene a completar una colección de cromos. Para eso están los zoos. Safari significa viaje en suajili y esto es una llamada a vivir una experiencia única en la naturaleza salvaje. Aquí se viene a disfrutar de grandes mamíferos y pequeños pájaros que nunca en tu vida tendrás la oportunidad de ver de nuevo en libertad. Tanzania es un paraíso de naturaleza salvaje y nadie debe perdérselo. Puede que pasen años antes de que vengas, pero no te desanimes y haz lo posible para venir al menos una vez en la vida.

De safari con mis hijos a Tanzania

¿Es posible? Es perfectamente posible. Mucha gente tiene dudas al respecto por
la seguridad. Pero yo llevo aquí más de ocho años y mis hijos, incluso los más
pequeños, han disfrutado de infinidad de viajes por la sabana. Viajar en un
Land Cruiser 4×4 a través del Serengeti conducido por las manos expertas de un
guía profesional no reviste ningún riesgo. Pero eso no quita que debamos
mantener siempre la calma cuando estamos observando a los animales en su propio
hábitat.

Quizá
a un niño pequeño le puede parecer cansado el tiempo que requiere atravesar las
planicies de la sabana, pero la experiencia de contemplar cientos de elefantes
paseando con sus crías a orillas del río Tarangire les compensará con creces.
 

Vamos
a mencionar en este post algunos aspectos que debemos tener en cuenta cuando
viajamos a Tanzania con niños:  

1. La gran mayoría de alojamientos admiten a niños pequeños,
pero…

..hay
campamentos con restricciones de edad. Las familias que van de safari
deben saber que, aunque la mayoría de los campamentos
y alojamientos aceptan niños de casi todas las edades, algunos tienen
una restricción de edad mínima que varía entre los 4 y 12 años.

Si
contratas el safari tú mismo, tienes que mirar bien la letra pequeña de los
alojamientos. Asegúrate de verificar la política sobre niños de cada lugar.
Normalmente está bien explicada en la web de cada empresa. Si contratas con una
agencia desde España recuerda facilitar la fecha de nacimiento de tus hijos.
Así la agencia podrá calcular exactamente la edad del niño en el momento de
viajar.

 2.
Descuentos para niños

En
términos de precios, la mayoría de los alojamientos de safari consideran
adultos a cualquier persona mayor de 12 años. Sin embargo, no debemos confundir
esto con las restricciones de edad mínima o las restricciones de edad que
podrían aplicarse a actividades específicas como los safaris a pie. En cuanto a
las tarifas los niños mayores de 12 años generalmente pagan tarifa de adulto. Algunos
campamentos ofrecen descuentos a niños mayores de 12 años, pero incluso estos deben
compartir la habitación con un adulto para recibir una tarifa con descuento.

3. ¿Son todas las actividades adecuadas para niños en un
safari?

Cada
uno conoce a sus propios hijos y conoce sus límites físicos y
mentales. Tanzania es un país donde las actividades que se pueden realizar
en familia son infinitas. 

Si
eres un padre o madre al que le gusta explorar los límites, fíjate en Coltan
Tanner que en 2018 coronó el Kilimanjaro con tan solo 6 añitos. Sus padres
tuvieron que pedir un permiso especial para que su hijo, siendo menor de 10
años, pudiese entrar en el Parque Nacional de Kilimanjaro.

Y
volviendo al mundo del sentido común, cada padre y madre deben informarse bien
de la duración de cada actividad y del esfuerzo físico que puede suponer. Pero,
así y todo, las caminatas en un safari a pie se suelen adaptar a las
capacidades físicas de cada viajero. 

Con
niños adolescentes, la cosa cambia. Un poquito de adrenalina no les viene mal
para mantenerlos concentrados mientras se divierten.

4. Actividades para
los niños más pequeños durante el safari

Hay
alojamientos que procuran personal que se queda a cargo de los niños y realizan
actividades adaptadas para ellos. Así los adultos pueden realizar caminatas o
safaris nocturnos que de otra forma no serían cómodos de realizar junto con los
más pequeños. 

Para
las edades de 4 a 8 años, estas actividades consisten principalmente en un
guía que cuida a los niños. Los entretendrán con una variedad de actividades
alrededor del campamento que incluyen contar historias, pintar/dibujar
animales, observar aves y recolectar insectos. 

5.
Actividades en familia durante el safari

Un
viaje en familia puede que sea un acontecimiento irrepetible en nuestra vida.
Por eso se debe aprovechar cada ocasión al máximo para que todo el mundo esté a
gusto. Eso es lo que yo pienso. Por lo tanto, personalmente pienso que no es
necesario buscar actividades específicas para niños. La mayoría de las experiencias
se pueden realizar con toda la familia unida. Es así como llenaremos nuestro
viaje de recuerdos imborrables, como por ejemplo:

·
Paseo en canoa en el Lago Duluti o en el Arusha National Park. A mí me encanta.
Se puede disfrutar de cantidad de aves que solo veremos en estas latitudes. Hay
chalecos salvavidas de todos los tamaños. A demás, siempre encontraremos a
personal local dispuesto a echarnos una mano para remar: los padres de familia
numerosa no tendrán que deslomarse.

·
Unas cuantas jornadas de Safari en coche por cualquiera de los parques
nacionales. El truco para que los más pequeños disfruten al máximo es
equilibrar adecuadamente los descansos entre trayectos. No hay prisa porque
hemos venido a pasarlo bien. Podemos parar, estirar las piernas, hacer unas fotos
en familia o disfrutar de un almuerzo en mitad de la naturaleza. Los guías
están más que acostumbrados a trabajar para que cada miembro de la familia esté
satisfecho y pueda viajar con calma durante todo safari.

 

 

·
Paseo por un mercado local. Esta actividad es estupenda para moverse entre la
gente local y comprobar la energía y la vida que transmiten. Los puestos de
fruta y verdura, los vendedores que tientan a los compradores con estupendos
trozos de exóticas y deliciosas frutas, los chavales que acarrean grandes
fardos por los estrechos pasillos, las mamas que conversan a gritos entre
risotadas sobre sus vidas y las de los demás…Un espectáculo de la vida cotidiana
que, como todo en África,  empieza con el
amanecer y acaba con la `puesta del sol.

·
Actividades en Mto wa Mbu. Mto wa Mbu está de camino a los parques
nacionales de Tarangire, Manyara, Serengueti, Ngorongoro etc. Una parada en Mto
wa Mbu te asegura un paseo en bicicleta o Tuk – Tuk, visitar una plantación de
bananos donde te explican todo lo que da de sí este tipo de cultivo y lo
arraigado que está en la cultura local. También hay exposiciones de arte
pictórico local. A demás, detenerse en este lugar hace que los desplazamientos en
4 x 4 sean más ligeros y agradables.

·
La tele silvestre. Así es como traduzco lo que el personal de los
campamentos de safari llama Bush
TV. 
Al final de la jornada se hace una gran hoguera y se
disponen sillas alrededor de ella para que la gente charle y se relaje mirando
las estrellas que solo el cielo de Tanzania te puede ofrecer en todo su
esplendor.

Y
yo creo que con esto ya tenemos las claves del safari con niños. Yo vivo aquí
con mis 6 hijos. Todos menores. Cualquier duda o pregunta, hasta se las
podéis preguntar a ellos directamente. Hakuna matata.

 

Llévame a una aldea maasai auténtica

Quienes son los maasai

En Tanzania hay tres ramas étnicas de referencia: los bantu, los nilóticos y los kush. Los maasai pertenecen a la segunda, los nilóticos. Son originarios de Sudán del sur y ahora pueblan mayoritariamente Kenya y Tanzania. 

Los suyo es la ganadería y por eso históricamente han buscado siempre pastos para su ganado, aunque por el camino hayan tenido que desplazar a otras tribus.

Tienen un fuerte sentido de la transmisión de su modo de vida a la siguiente generación. Todas sus canciones, danzas e historias hablan de cómo los jóvenes están abandonando la tradición de sus mayores. Un maasai existe gracias a la generación anterior y por ello su identidad debe ser transmitida a sus hijos y a los hijos de sus hijos. Si no, esa pérdida de identidad sería una traición a los que les han precedido. 

Cuando saltan todos en círculo, el suelo tiembla. Reafirman su presencia y su dominio sobre la tierra que pisan. Es espectacular.

Visitar una aldea maasai en el siglo XXI

Llegas a la aldea maasai y te reciben con una danza tradicional. El jefe de la tribu te enseña su casa y puedes hacer todas las preguntas que quieras. Te sorprenderás con sus costumbres y formas de vivir. 

Pero no olvidemos que estamos en el siglo XXI. Los maasai quieren escolarizar a sus hijos y quieren tener acceso a la medicina moderna. Para eso necesitan dinero de curso legal. La ganadería familiar no se puede monetizar fácilmente y por eso el turismo supone para ellos una fuente de ingresos extra que les permitirá que sus hijos estudien y puedan obtener asistencia sanitaria en el dispensario local.

Por eso, para tener una experiencia chula con los maasai, debes tener en cuenta ciertas cosas:

1. Si vas solo a por lo auténtico, que sepas que lo tendrás, pero no será tu propia expectativa de autenticidad romántica. Los maasai quieren lo mejor para su familia. Si ven que es más práctico vestir telas que pieles, pues lo harán. Si es mejor beber en una taza de plástico que en una calabaza, lo harán. Si para comunicarse con alguien que vive lejos pueden hacerlo a través de un móvil (aunque sea un Nokia del siglo pasado) lo harán.

2. Son ganaderos y los más importante en la vida de estos pastores seminómadas son las vacas. Las tienen en un cercado en el centro del asentamiento. Las mujeres, los niños y los ancianos van en segundo lugar. No hay que escandalizarse. No debemos aplicar esquemas occidentales. Esto vale para un montón de otras costumbres y hábitos que a nosotros nos pueden parecer poco políticamente correctos.

3. Después de la visita ellos esperan que compres algún abalorio de los que confeccionan las mujeres. Hacen cosas muy bonitas con cuentas. Los precios son muy altos y hay que negociar. Los maasai son fieros guerreros y fieros regateadores también.

¿Cómo disfrutar al máximo de la experiencia en una aldea maasai?

Haz todas las preguntas que quieras sobre cualquier tema que se te ocurra. Son super abiertos a enseñártelo todo y contarte el porqué de las cosas. Es normal. Están orgullosos de quienes son y de cómo son. 

Digo lo de las preguntas porque el jefe de la tribu te contará lo justo para saciar la curiosidad de un turista con prisa. Pero si de verdad quieres conocerlos, aprovecha. ¿Por qué os perforáis las orejas? ¿Por qué os quitáis los dos dientes de abajo? ¿Por qué las mujeres van rapadas? ¿Tus hijos van al cole? ¿Siempre vais con ese cuchillo de 40 cm al cinto? ¿Lo de la leche mezclada con sangre cómo va? ¿Cuántas mujeres tienes? ¿Cuántas vacas? Etc.

Por último, “maasai” se pronuncia masái. No vayas por ahí haciendo melismas flamencos con la doble A de la palabra.

¡Ánimo y que lo disfrutes! El neolítico habla a través de las tradiciones y costumbres de este pueblo. Algo único.